21.12.07

Y un amigo se pregunta en sus memorias ya olvidadas, donde termina este espiral. Donde termina lo que nunca empezó pero ya nos encontró viajando en el medio de la montaña rusa, buscando el final y que dejemos de estar de cabeza. Buscando concretar algo alguna vez.
Un sueño de fondo negro y piano afrancesado, un acordeón y un vino tinto del ochenta y dos.
Por favor, a la habitación ciento catorce.

Y que raros son los numeros cuando los escribís con letras.

1987.

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