26.3.08

- Es como el monito de Poe.

- ¿Tan así?

- Sí, vos ya sabés, ¿no? El monito quiere copiar al amo afeitándose, y un monito con una navaja se corta todo.

Soy amo y monito siempre que la ciclotimia pueda. No tengo dios, pero mi mente determina y yo con la cara cortada. La cara cortada.
No me pagan, por la plata no baila este mono, tiene los bolsillos vacíos y el pantalón manchado de rojo.

Se hallaba sentado ante un espejo, teniendo una navaja de afeitar en una mano. Estaba todo enjabonado, intentando afeitarse, operación en la que probablemente había observado a su amo a través del ojo de la cerradura. Aterrado, viendo tan peligrosa arma en manos de un animal tan feroz y sabiéndole muy capaz de hacer uso de ella, el hombre no supo qué hacer durante un segundo. Frecuentemente había conseguido dominar al animal en sus accesos más furiosos utilizando un látigo, y recurrió a él también en aquella ocasión. Pero al ver el látigo, el orangután saltó de repente fuera de la habitación, echó a correr escaleras abajo, y, viendo una ventana, desgraciadamente abierta, salió a la calle.

EAP.


volvimosaljuegodelosdesentendidos

No hay comentarios: